¿Por qué es fundamental un enfoque colectivo para la protección de personas defensoras?
Según un informe reciente publicado por Rights and Resources Initiative (RRI), más de 2.000 personas han sido asesinadas desde 2012 hasta la fecha por defender su tierra y el medio ambiente. Solo en 2023, casi la mitad de las víctimas pertenecían a Pueblos Indígenas o Afrodescendientes. Muchas de estas personas defensoras provienen de países como Colombia y Brasil, que albergan bosques tropicales y otros ecosistemas de importancia crítica para el clima global. El informe pone especial énfasis en las familias y comunidades de las personas defensoras, que también han sido objeto de violencia e intimidación debido a su apoyo y acompañamiento en la búsqueda de justicia.
Desde la perspectiva de la protección colectiva, la defensa de los derechos humanos y ambientales es, por naturaleza, un mecanismo integral diseñado para salvaguardar la vida, integridad y seguridad de grupos, organizaciones o comunidades en riesgo, en lugar de actuar sobre un individuo. Los mecanismos de protección existentes suelen centrarse en las personas defensoras de manera individual, lo que puede dejar de lado factores contextuales clave, como las relaciones, las redes de apoyo y las comunidades en las que están inmersas.. Es por esto que, la protección colectiva redefine el concepto de protección para las personas defensoras del medio ambiente, destacando el impacto colectivo que tiene la violencia y las violaciones de derechos humanos sobre comunidades y organizaciones.
Es por esto que, este enfoque reconoce el impacto colectivo de la violencia sobre los Pueblos Indígenas (PI), las comunidades locales (CL) y los Pueblos Afrodescendientes (PA) que defienden ecosistemas fundamentales, y promueve el fortalecimiento y la cohesión comunitaria, partiendo de sus propios saberes y prácticas para la autoprotección. Sin embargo, a nivel global, la protección colectiva sigue careciendo de financiamiento suficiente.
Deborah Sanchez, directora de CLARIFI, un mecanismo de financiamiento climático liderado por Pueblos Indígenas, Pueblos Afrodescendientes y comunidades locales, diseñado por RRI y la Campaign for Nature, y defensora histórica de los bosques miskitu en Honduras, considera que la protección colectiva es una estrategia que debe implementarse a gran escala:
“Contribuye a reducir la vulnerabilidad general de las personas defensoras en sus territorios. Estamos viendo una creciente criminalización, por lo que el nivel de financiamiento y apoyo para este tipo de iniciativas también debe aumentar”.
Deborah señala que las comunidades son cada vez más vulnerables y que sus espacios cívicos se están reduciendo. Por ello, apoyar y financiar iniciativas de protección colectiva, lideradas por y para las propias comunidades, debe ser una prioridad estratégica y fundamental.