Las personas defensoras del medio ambiente están en la primera línea de la protección de la biodiversidad, la lucha contra el cambio climático y la defensa de los derechos humanos. El concepto de protección colectiva ha surgido como un marco fundamental para la defensa de quienes protegen derechos, ya que con frecuencia actúan de manera conjunta para proteger a sus comunidades y reciben de ellas su respaldo. La protección colectiva enfatiza la necesidad de salvaguardar no solo a las personas defensoras individuales, sino también a las estructuras comunitarias más amplias que apoyan y sostienen su labor.
En la recientemente concluida COP30, el papel central de los bosques tropicales y de las comunidades Indígenas, Afrodescendientes y locales que los protegen estuvo firmemente en el centro de la atención. A pesar de los desafíos persistentes, la cumbre climática entregó avances tangibles y medibles para las comunidades y los guardianes locales de los bosques, que van desde reconocimientos históricos de tierras hasta nuevas iniciativas de financiamiento y colaboraciones internacionales.
Mientras la comunidad internacional se prepara para la COP30 de la CMNUCC, que se celebrará por primera vez en la región amazónica de Brasil, la Iniciativa para los Derechos y Recursos (RRI) y su coalición de más de 200 socios, colaboradores y aliados llevan meses enviando un mensaje claro y contundente: los #DefensoresLideranElCamino en la acción climática.
El Grupo para los Derechos y Recursos ha seleccionado a Deborah Sánchez, una mujer indígena miskita de Honduras, para dirigir su mecanismo de financiación, CLARIFI (lniciativa Financiera para los Derechos Comunitarios a la Tierra y la Conservación). Deborah asumirá oficialmente su cargo el 11 de septiembre de 2023.