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Instar a WWF a que ayude a impulsar la transformación de la conservación mundial: Una carta de RRI
La Iniciativa para los Derechos y Recursos
04 .05. 2021  
9 minutos de lectura
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La siguiente es una carta de seguimiento de una reunión de RRI con el Sr. Lambertini y su equipo, celebrada el 6 de febrero de 2021. Esta carta de Andy White (Coordinador de RRI), Gam Shimray (Secretario General del Pacto de los Pueblos Indígenas de Asia) y Samuel Nguiffo (Director Ejecutivo del Centro para el Medio Ambiente y el Desarrollo, Camerún) fue redactada en consulta con las organizaciones miembros de la Coalición de RRI. Sin embargo, no refleja necesariamente las opiniones de todos los miembros de la Coalición de RRI, y las siguientes organizaciones no la han respaldado: Center for International Forestry Research (CIFOR), Regional Community Forestry Training Center for Asia and the Pacific (RECOFTC) y HELVETAS Swiss Intercooperation.

La primera carta abierta de RRI a WWF, que inició la reunión entre RRI y WWF, puede verse aquí.

26 de abril de 2021

 

Marco Lambertini

Director General

WWF International

 

Estimado Marco:

Una vez más, muchas gracias por la conversación tan franca y constructiva que tuvimos con usted y sus colegas el día 6 de febrero de 2021. Tanto mis colegas como yo agradecemos la oportunidad que tuvimos de aprender más sobre sus labores y de poder compartir nuestras experiencias con WWF en todo el mundo.

A través de esta carta, deseamos dar seguimiento a nuestra conversación, responder a su ofrecimiento de colaboración y recomendar una serie de próximos pasos para su consideración. Pero primero deseamos reconocer y expresar nuestro apoyo a dos pasos que, según lo entendemos, ya ha tomado la red de WWF. En primer lugar, se trata del establecimiento de un nuevo marco de salvaguardas ambientales y sociales (ESSF) que requiere el respeto de los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales a la tierra y que creemos que fue aprobado en noviembre de 2020 y, por consiguiente, es vinculante para todos los miembros de la red de WWF.  Como segundo punto, nos referimos al compromiso de establecer mecanismos para reclamos que puedan acceder fácilmente los miembros de los pueblos indígenas y las comunidades. Si se aplican estos pasos de manera que su cumplimiento y las quejas puedan ser verificadas de forma independiente, transparente y accesible al público, permitirían que se realicen cambios positivos y graduales sobre la forma en que funciona la red de WWF.

Además de explicar las reformas en marcha que está efectuando WWF, durante la reunión, tanto usted como su equipo expresaron su interés de colaborar con RRI en el Informe Planeta Vivo (LPR) de 2022 y también solicitaron nuestra ayuda para recomendar participantes para las consultas planificadas a nivel nacional sobre el nuevo ESSF. Nuestro equipo intentó comprender mejor por qué la red de WWF no ha asumido una mayor responsabilidad por los abusos cometidos en el pasado y qué es lo que ha impedido que la red haya demostrado al menos un mayor grado de rendición de cuentas. Expresamos que, efectivamente, sería difícil para RRI contemplar la posibilidad de cualquier colaboración formal con la red de WWF, a menos que se demuestre publicamente un mayor grado de responsabilidad. Debido a que hubo un largo historial de abusos contra los miembros de comunidades locales y se efectuaron cambios limitados en las operaciones o actividades —a pesar de las reiteradas solicitudes de investigación por parte de WWF Internacional y los donantes—, también planteamos la importancia de cambiar algunos indicadores claves del desempeño (KPI), como la inclusión de más métricas sociales con la esperanza de abordar una situación en la que ha aumentado tanto el grado de influencia como el presupuesto de WWF, mientras al mismo tiempo continúan los abusos cometidos contra personas de las comunidades locales.

Asimismo, usted nos informó sobre sus limitaciones para cerciorarse de la alineación y el cumplimiento por parte de todos los miembros de las diversas organizaciones miembros de la red de WWF. Conversamos sobre los retos que enfrenta WWF en cuanto al respeto de los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades y el cumplimiento de sus propias normas en aquellas situaciones en las que la organización interactúa con gobiernos que no respaldan estos derechos. Además, nos referimos al alto grado de eficacia que han alcanzado el logotipo, el posicionamiento y la imagen de marca de WWF, lo cual da origen a una situación en la cual tanto los donantes como los miembros de las comunidades locales esperan que haya congruencia y rendición de cuentas bajo esta marca y es probable que no comprendan las sutiles diferencias jurídicas entre los distintos miembros de la red, sus diferentes obligaciones jurídicas y las diferencias existentes entre WWF y el personal de gobiernos financiado por WWF cuando toman acciones en lugares donde se realizan las actividades. Expresamos nuestra esperanza de que la red de WWF abordará estas características de su modelo institucional que atenta contra la posibilidad de que esta red se transforme en una organización que respeta de forma constante y sistemática los derechos de las comunidades y promueve una conservación basada en los derechos.

Casi al final de nuestra conversación, usted comentó sobre las responsabilidades y los derechos de los pueblos indígenas. Compartimos nuestra perspectiva divergente en cuanto al hecho de que los pueblos indígenas y afrodescendientes y las comunidades locales que tienen un largo historial de gestión colectiva de una superficie terrestre determinada tienen derecho a esas tierras y esto debe reconocerse formalmente. Además si hay actores externos que desean conservar estos recursos, están obligados a incentivarlos y a compensarlos por esa conservación, o bien, alentarlos a que realicen esta tarea por sí mismos. Si comprendimos bien lo que nos explicó, este último punto surgió como una diferencia fundamental, tanto filosófica como práctica, entre la postura de la red de WWF y la posición que ha tomado RRI y los marcos jurídicos internacionales que rigen tanto los derechos humanos como los derechos de los Pueblos Indígenas. Dada la importancia de esta cuestión, nos gustaría que nos aclarara su posición y la de WWF sobre esta cuestión.

Después de reflexionar en nuestra reunión con usted, deseamos compartir nuestras observaciones, una recomendación, y una oferta de colaboración.

Tenemos dos observaciones generales. La primera es que hasta que no se exija legalmente a cada organización de WWF que respete todo el conjunto de derechos de los Pueblos Indígenas, las comunidades locales y los Pueblos Afrodescendientes para poder llevar el logotipo de WWF, y hasta que no se reformen todos los Memorandos de Entendimiento con los gobiernos para cumplir con las leyes nacionales e internacionales que exigen el respeto de esos derechos, y hasta que WWF Internacional promueva públicamente y de forma proactiva estos derechos en todas las situaciones, entonces WWF, como institución global, no puede pretender legítimamente respetar los derechos de los Pueblos Indígenas, Afrodescendientes y las comunidades locales. Nuestra segunda observación es que la estructura y el modelo de negocio actuales, así como quizás la orientación filosófica de la red de WWF, dificultan, si no impiden, la consecución de la norma antes mencionada. Las medidas adoptadas recientemente son importantes y esenciales, pero reactivas y están diseñadas para disminuir los riesgos. Atraparían a los peores infractores a posteriori en lugar de abordar la estructura de incentivos y creencias que son los motores subyacentes de la criminalización y el abuso.

De conformidad con lo anterior y debido al hecho de que algunos miembros de la red de WWF ya se han mostrado dispuestos a respetar los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes y de las comunidades locales, recomendamos que la red contemple la posibilidad de diseñar una estrategia de transición para transformar la red y la marca de WWF en una organización cuyas actividades se fundamenten en el respeto de los derechos humanos, promueva medidas climáticas y de conservación basada en los derechos y rinda cuentas ante los pueblos y las comunidades locales. En nuestra opinión, esta estrategia de transición se dirigiría al menos a dar respuesta a las interrogantes siguientes:

  1. ¿Cómo abordará WWF sus problemas de legado -situaciones en las que las organizaciones miembros de la red WWF desempeñaron un papel decisivo en el establecimiento y/o mantenimiento de áreas de conservación que se crearon en tierras indígenas y comunitarias sin su consentimiento- y cómo apoyará WWF la restitución de los derechos de las comunidades en esas áreas?
  2. ¿Cómo revisará o renegociará WWF los memorandos de entendimiento y los acuerdos con los organismos gubernamentales para garantizar que sean coherentes con la legislación nacional e internacional, y que rindan cuentas de forma plena, transparente y pública a los grupos locales de titulares de derechos en sus áreas de operaciones, un paso especialmente urgente en los países en los que la legislación nacional reconoce los derechos de las comunidades y de los pueblos indígenas sobre la tierra?
  3. ¿Cómo identificará y aplicará WWF los criterios en los casos en que los miembros de la red no puedan colaborar con un gobierno por no cumplir el compromiso de WWF de adherirse a la legislación nacional e internacional?
  4. ¿Cómo garantizará WWF que su marca y su logotipo se apliquen únicamente a las acciones climáticas y de conservación «basadas en los derechos», o tal vez cómo bifurcará WWF la marca y la red, diferenciando así cuáles son los miembros que respetan los derechos humanos e indígenas y cuáles no lo hacen?
  5. ¿Cómo ajustará WWF su estrategia para la recaudación de fondos y la elaboración de informes, a fin de que el público y los donantes privados se mantengan bien informados sobre el desempeño de WWF a lo largo de la red acerca de los KPI sociales y biológicos, y ajustar la estructura de la red o las autoridades de la secretaría para que se sigua muy de cerca, con regularidad y de forma total y transparente lo relacionado al cumplimiento y la aplicación de lo establecido a lo largo de la red de WWF?

Nos daría mucho gusto poder volvernos a reunir si usted o alguna organización miembro de la red de WWF tienen interés de explorar la elaboración de esta estrategia de transición. También nos daría gusto colaborar de una manera más formal con el LPR u otras iniciativas analíticas o en la participación a nivel de cada país, una vez que WWF reconozca de forma más explícita los abusos cometidos a los derechos humanos y colectivos de los pueblos indígenas y las comunidades locales que se han asociado con actividades de miembros de la red de WWF en diferentes partes del mundo.

Para terminar, nos queda la sensación general del riesgo de una oportunidad perdida, no sólo para WWF sino para el mundo. Hay entre 1.600 y 1.800 millones de personas en las zonas de gran valor para la biodiversidad del mundo que aún no tienen un estatus de conservación formal, además de los cientos de millones de personas que viven en las zonas de conservación formal y en sus alrededores. Estas personas son el rostro y el futuro de la conservación. No se puede alcanzar ningún objetivo importante si no se les apoya. Un enfoque excesivamente defensivo, por el que WWF se centra en minimizar sus riesgos en sus operaciones y estructura actuales, no sólo significaría que WWF perdería la oportunidad de encaminar esas áreas hacia la conservación sostenible, sino que también perdería la oportunidad de desempeñar un papel clave en la dramática expansión de la conservación que se requiere para proteger nuestro planeta. Esto supondría un trágico desperdicio de la gran influencia, el poder y el potencial que WWF ha establecido desde su creación a principios de los años 60.

A mediados de la década de 1990, WWF demostró su liderazgo en la comunidad internacional de la conservación cuando fue el primero en desarrollar una política sobre los pueblos indígenas. Ese paso fue controvertido en su momento, tanto dentro como fuera de WWF. Las crisis medioambientales a las que se enfrenta el mundo son ahora mucho mayores y requieren una acción valiente por parte de todos los que tienen riqueza, poder e influencia. Esperamos que WWF aproveche esta oportunidad para demostrar su liderazgo una vez más, transformándose a sí mismo y, al hacerlo, ayudará a impulsar la transformación de la conservación en todo el planeta.

Agradecemos nuevamente su atenta consideración y franca conversación, y esperamos tener la oportunidad de reunirnos nuevamente.

En nombre de la Coalición RRI,

 

Andy White, Coordinador, RRI

Gam Shimray, Secretario General, Pacto de los Pueblos Indígenas de Asia

Samuel Nguiffo, Director Ejecutivo, Centro para el Medio Ambiente y el Desarrollo, Camerún

Recordatorio: Las opiniones de estas cartas no representan las de todos los Socios de la Coalición.

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