A medida que el aumento de la deforestación en el ámbito mundial exacerba el cambio climático, un estudio señala que tanto la violencia como la falta de reconocimiento de los derechos de los pueblos de los bosques están exponiendo al planeta y a estos pueblos a grandes riesgos.

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SAN FRANCISCO, CALIFORNIA (10 de septiembre de 2018) —El día de hoy, un grupo de investigadores lanzó un informe que muestra que, en el ámbito mundial, los pueblos indígenas y las comunidades locales gestionan cantidades masivas de carbono en los árboles y de sus bosques. Aun así, en gran medida, los gobiernos no han reconocido sus derechos a las tierras que, en algunos casos, han cuidado por milenios.

El nuevo análisis sobre el carbono revela que hay un total de 293.061 millones de toneladas métricas de este elemento sobre y debajo de la superficie, y en de los bosques que gestionan las comunidades indígenas y locales en todo el mundo. El estudio de 64 países —lo que representa el 69 por ciento del carbono forestal en el mundo— muestra que las comunidades protegen una cantidad de carbono cinco veces mayor que lo que mostraba un análisis anterior, el cual solamente se centraba en el carbono forestal tropical de la superficie.

Los resultados de un segundo documento elaborado por la Iniciativa para los Derechos y Recursos (RRI) revelaron que los gobiernos de diversos países con bosques tropicales no están tomando acciones basadas en la evidencia existente de que los bosques de los pueblos indígenas y de las comunidades que son reconocidos legalmente tienden a almacenar más carbono y a experimentar índices más bajos de deforestación que otros bosques. A pesar de que las áreas forestales reconocidas para las comunidades han aumentado en casi un 40 por ciento desde 2002 —a un total del 15 por ciento de los bosques en el ámbito mundial— el ritmo del proceso de reconocimiento ha permanecido lento desde 2008, en tanto que la necesidad de aplicar soluciones al cambio climático es ahora más urgente que nunca.

Alain Frechette, uno de los autores de este estudio sobre el carbono y director de análisis estratégico y compromiso global de RRI, explicó lo siguiente: “La evidencia de la última década muestra que los gobiernos de los países en desarrollo y la comunidad internacional en general no se están movilizando con suficiente rapidez para reconocer y fortalecer los derechos de los pueblos de los bosques. Esto es increíblemente problemático en el contexto del cambio climático. Tal como lo muestra nuestra investigación, al menos un tercio del carbono que gestionan las comunidades en los países tropicales y subtropicales se encuentra en los bosques en los que los principales encargados de gestionarlos carecen de títulos legales, lo cual expone a sus bosques y al carbono que almacenan a grandes riesgos”.

Dado a conocer en vísperas de la Cumbre Global de Acción Climática, a celebrarse en San Francisco, este análisis sobre el carbono incluye la evaluación más exhaustiva que se ha llevado a cabo a la fecha sobre el almacenamiento de este elemento en tierras comunitarias de todo el mundo. El estudio se basa en cálculos globales realizados recientemente sobre el carbono almacenado en árboles, raíces y suelos, y es el resultado de una iniciativa de colaboración entre diversos investigadores con RRI, el Fondo de Defensa Ambiental (EDF), el Centro de Investigación Woods Hole (WHRC), el Instituto de Recursos Mundiales (WRI), y LandMark, con la contribución de tres organizaciones indígenas: la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques (AMPB) y la Alianza de  Pueblos Indígenas del Archipiélago (AMAN).

Rukka Sombolinggi, secretaria general de AMAN afirmó que “la comunidad internacional está luchando por salvar los bosques y por detener el cambio climático.  Esta nueva investigación muestra que, al respetar nuestros derechos a los bosques y las tierras, no solo se protege el carbono almacenado en los árboles, sino que también se evita la liberación de vastos depósitos de carbono que yacen debajo de nosotros. Por ello, la solución es reconocer nuestros derechos”

Los científicos calculan que la protección de los bosques y la inversión en la reforestación desde hoy hasta 2030 podría contribuir hasta un 37 por ciento de las soluciones para limitar el aumento de la temperatura mundial a 2° centígrados. Los científicos también advierten que la pérdida de la cobertura boscosa en los países tropicales de todo el mundo ha venido aumentando de forma constante durante los últimos 17 años. Por ejemplo, en 2017, los trópicos perdieron 15,8 millones de hectáreas (39,0 millones de acres) de cobertura boscosa, lo que equivale a un área del tamaño de Bangladesh.

Este análisis sobre el carbono se suma al conjunto de pruebas que reconocen que el hecho de contar con firmes derechos a las tierras comunitarias representa una solución asequible y sin necesidad de tecnología para reducir la deforestación. Según un análisis de datos realizado por Global Forest Watch, el índice de pérdida de la cobertura de árboles es menos de la mitad en las tierras comunitarias e indígenas, en comparación con otros lugares. En aquellas zonas donde se han reconocido estos derechos, la diferencia es aún mayor.

Los resultados representan la primera evaluación de la línea de base en el ámbito mundial para el carbono almacenado tanto sobre como debajo de la superficie —lo que incluye la biomasa de raíces y materia orgánica de los suelos— de las tierras que gestionan las comunidades en las zonas tropicales, subtropicales, templadas y boreales. Con base en varios conjuntos de datos globales que ahora están disponibles, los autores explican que han debido aumentar hasta cinco veces los cálculos anteriores sobre la cantidad de carbono que gestionan los pueblos indígenas y las comunidades locales en sus tierras.

Wayne Walker, del Centro de Investigación Woods Hole (WHRC), aseveró que “el carbono orgánico de los suelos equivale a una parte considerable, pero no inesperada, del carbono almacenado en los bosques que gestionan los pueblos indígenas y las comunidades locales en el ámbito mundial. Solo en los suelos hay un 65 por ciento del carbono almacenado en los bosques tropicales que gestionan estos grupos, y estos vastos depósitos de carbono debajo de la superficie solo pueden preservarse y conservarse mientras los bosques en la superficie permanezcan intactos”.

Los derechos a la tierra se subutilizan como una solución para detener la deforestación y evitar la liberación de carbono

El informe de RRI sobre tenencia forestal abarca a 58 países, lo cual representa el 92 por ciento de los bosques del mundo, y muestra que, en 2017, el área total forestal designada a los pueblos indígenas y a las comunidades locales, o que son de su propiedad, era de 528 millones de hectáreas. En el caso de los 41 países que RRI ha monitoreado desde 2002, el análisis actualizado revela que los pueblos indígenas y las comunidades locales poseen legalmente o tienen derechos en solo el 15 por ciento (521 millones de hectáreas) de la superficie forestal total de esos países, lo que representa un aumento de 147 millones de hectáreas (40 por ciento) desde 2002.

El estudio también muestra que en las comunidades cuyos territorios se reconocieron por primera vez entre 2013 y 2017, en su mayoría, se les nombró como propietarias de los bosques, en lugar de ser solo titulares de derechos para su uso. Esto representa un cambio considerable en comparación con los cinco años anteriores. Sin embargo, el informe concluye que el índice de reconocimiento gubernamental de los derechos de los pueblos indígenas y de las comunidades locales a partir de 2008 ha sido considerablemente más bajo que el que se observó entre 2002 y 2008.

Chloe Ginsburg, de RRI y autora del estudio sobre tenencia forestal, explicó que “si bien es evidente que los gobiernos no se están movilizando con suficiente rapidez para reconocer los derechos de los pueblos indígenas y de las comunidades locales, nuestros hallazgos pueden indicar el surgimiento de una nueva tendencia para el reconocimiento de derechos que sean más sólidos y fuertes. Esperamos que los encargados de formular políticas continúen sensibilizándose sobre los beneficios que originan del reconocimiento de los derechos — para los medios de vida, el clima y los objetivos afines de desarrollo sostenible”.

Una tendencia prometedora en América Latina está en peligro debido al aumento de la violencia

El reconocimiento de los derechos de la tenencia colectiva ha aumentado significativamente en América Latina desde 2002. Del área forestal reconocida en 41 países durante los últimos 15 años, el 49 % de estos bosques fueron reconocidos para pueblos indígenas y comunidades locales en Brasil, y otros cuatro países amazónicos —Bolivia, Colombia, Guyana, y Perú—representan casi el 17 % del área forestal reconocida por las comunidades durante este período.

Sin embargo, según la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, Victoria Tauli-Corpuz, los avances en los países amazónicos son frágiles. Al citar una investigación que muestra que 2017 fue el año más mortal que se ha registrado para los defensores ambientales y de las tierras, la funcionaria destacó la resistencia que existe para reconocer los derechos comunitarios de los pueblos indígenas y la falta de protección a los derechos existentes está dando origen a una crisis de derechos humanos.

Este mes, la Sra. Tauli-Corpuz presentará nuevos resultados que documentan un aumento considerable en la violencia y la criminalización que con frecuencia enfrentan los pueblos indígenas cuanto intentan evitar la destrucción de sus territorios.

La Sra. Tauli-Corpuz afirmó lo siguiente: “Encabezados por Brasil, los pueblos indígenas en el Amazonas han logrado más avances en el reconocimiento de los derechos de estos pueblos y de las comunidades locales que cualquier otra región. Pero la otra cara de la moneda es que estos también son los países en los que se están asediando sus derechos y donde es más probable que los líderes indígenas y los defensores ambientales sean asesinados o se les criminalice. Todavía nos queda un largo camino por recorrer”.

Los investigadores afirman que el carbono en los bosques comunitarios puede ser mucho mayor que los cálculos existentes

En su análisis, los investigadores señalaron que los 293.061 millones de toneladas métricas almacenadas en los bosques comunitarios equivalen a 33 veces las emisiones de energía que se liberaron en todo el mundo durante 2017.

El estudio se basa en datos generados recientemente por WHRC sobre la densidad del carbono a nivel mundial, así como en datos actualizados de RRI sobre tenencia forestal, datos espaciales específicos sobre tenencia de la tierra, tomados de la plataforma LandMark de WRI, y datos espaciales generados recientemente a partir de una iniciativa de colaboración en marcha con AMAN, con el fin de realizar un análisis más actual y preciso sobre el carbono almacenado en las tierras y los bosques de los pueblos indígenas y de las comunidades locales.

Aun así, los autores afirman que es posible que la verdadera cantidad sea muy superior a la que se ha informado hasta ahora, especialmente en regiones en las que no se reconocen los derechos de los pueblos locales a sus bosques.

El estudio reveló lo siguiente: “Esta evaluación continua siendo un cálculo inferior del carbono almacenado en las tierras forestales colectivas en todo el mundo”.

“La magnitud total de los bosques y otras tierras en manos de las comunidades indígenas y locales —especialmente aquellos en los que las comunidades todavía deben obtener el reconocimiento formal de sus derechos— es desconocida y los datos espaciales específicos sobre estas áreas son limitados. Por ello, todavía continúan sin documentarse vastos almacenamientos en países ricos en carbono, tales como Indonesia y la República Democrática del Congo”.

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La Iniciativa para los Derechos y Recursos (RRI) es una coalición mundial de 15 socios principales, 7 redes afiliadas, 14 miembros asociados internacionales y más de 150 organizaciones colaboradoras a nivel internacional, regional y comunitario, la cual se dedica a fomentar los derechos de los pueblos indígenas y de las comunidades locales a la tierra y los recursos forestales. RRI aprovecha las capacidades y el conocimiento especializado de los miembros de la coalición para promover la seguridad de los derechos locales a la tierra y los recursos, y para impulsar reformas políticas y de mercado progresistas. Para obtener más información, por favor visite: www.rightsandresources.org/es.